Más que un acto protocolar, la imposición del casco en la Escuela Profesional de Ingeniería Eléctrica representa un recordatorio: el estudiante no solo debe aprobar cursos, sino construir un camino hacia su formación profesional, con metas claras y herramientas que le permitan ejercer con responsabilidad.
Así lo remarcó el director de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, Dr. Moisés Tanca Villanueva, durante la ceremonia realizada el 1 de julio en el Aula Magna de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA). En sus palabras, el casco simboliza el inicio de una etapa donde se integran conocimientos, investigación y proyección laboral.
Fueron 136 estudiantes de las promociones 2023, 2024 y 2025 quienes participaron en el evento. Para ellos, recibir el casco no solo marcó una etapa académica, sino la asunción de un rol técnico en un campo que cada vez demanda más especialistas formados con rigurosidad.
El director recordó también la importancia de los procesos de acreditación. En el caso del programa, se encuentra próximo a renovar su acreditación con ICACIT. «Estas evaluaciones externas nos permiten identificar qué estamos haciendo mal y cómo podemos mejorar», afirmó.
Con el crecimiento de la industria, la automatización y la inteligencia artificial, el campo de acción para los ingenieros eléctricos se expande rápidamente. Cada nuevo proyecto productivo necesita infraestructura eléctrica confiable y profesionales capaces de gestionarla.
La ceremonia incluyó mensajes de autoridades y representantes estudiantiles. Finalizó con palabras del Mag. Ing. Yuri Alencastre, reafirmando que este acto no es un cierre, sino una señal clara del inicio de una etapa de mayor compromiso con la profesión.
