La solución a los problemas sociales no pasa solo por conocerlos, sino por interpretarlos críticamente y transformarlos desde la ciencia y el humanismo. Con esa premisa culminó el II Congreso Internacional de Investigación y Desarrollo Social en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA).
Organizado por la Facultad de Psicología, Relaciones Industriales y Ciencias de la Comunicación, el evento reunió a investigadores de Europa y América Latina, quienes compartieron estudios que abordan desigualdades, conflictos y desafíos de la pospandemia.
El decano, Carlos Aguilar Del Carpio, señaló que el Congreso fue una plataforma para dialogar desde múltiples disciplinas, fortaleciendo el vínculo entre la universidad y la sociedad a través de la producción académica y el compromiso ético.
“Hoy más que nunca necesitamos pensamiento crítico. No basta con formar profesionales competentes, también debemos formar ciudadanos con conciencia social”, destacó, al reflexionar sobre el rol de la universidad pública.
Las ponencias presentadas abordaron temáticas como salud mental, violencia, inclusión, educación y comunicación, desde una mirada crítica, orientada a la transformación estructural y no solo al análisis coyuntural.
El Congreso concluyó con el compromiso de impulsar redes internacionales de investigación, con la UNSA como eje articulador de iniciativas que buscan aportar al desarrollo social desde el conocimiento y la ética profesional.
