La inmunización de los jóvenes universitarios se ha convertido en una estrategia clave para reducir riesgos de enfermedades transmisibles y garantizar una comunidad académica más protegida. Campañas como la desarrollada en Sociales refuerzan la cultura de prevención en espacios de formación.
En la jornada participaron más de 110 estudiantes, quienes recibieron principalmente dosis contra la influenza, el tétanos y la hepatitis B. Según la enfermera Cindy Choque Rondón, responsable de inmunización de la Micro Red Mariano Melgar, la mayoría de jóvenes recibió dos vacunas priorizando las que tenían pendientes.
Choque explicó que la influenza, al ser estacional, puede propagarse con rapidez en ambientes colectivos, mientras que el tétanos está asociado a lesiones con objetos metálicos y la hepatitis B exige tres dosis para completar la protección.
Las siguientes fechas programadas serán el 11 de setiembre en Administración Central, el 15 en Biomédicas y el 16 en Ingeniería. En cada jornada se trasladarán entre 200 y 250 dosis, según la demanda de la población estudiantil.
Asimismo, el personal médico retornará al mes y a los dos meses para la aplicación de refuerzos, mientras que la tercera dosis de hepatitis B se aplicará hacia marzo del próximo año, completando así el esquema de protección.
Estas campañas permiten consolidar una red de prevención en la universidad, asegurando no solo la salud individual de los jóvenes, sino también el bienestar colectivo frente a enfermedades prevenibles.
