Los compañeros de la administración central de la casa agustina vivieron un momento cargado de emociones al participar de la ceremonia de despedida que marcó su último ingreso al trabajo. Tras años de dedicación inquebrantable, seis de ellos pasaron al retiro luego de haber aportado con esfuerzo y compromiso al logro de los objetivos institucionales, desde sus respectivos puestos de laburo donde dejaron huella.
En el acto, que congregó a colegas y autoridades, se reconoció especialmente a tres de los jubilados que pudieron estar presentes: Jefferson Gonzales, de la Subdirección de Logística, Hermelinda Vilca, de la Oficina de Planeamiento, y Marcia Tamayo, de URH.SURP.SEGUROS. El ambiente fue aún más cálido gracias al marco musical que puso la Tuna Agustina, que con melodías arequipeñas llenó de sentimiento cada rincón del espacio.
El cierre de la emotiva jornada se dio con un gesto simbólico: el marcado del sistema biométrico que registró su salida final a la jornada de trabajo. Ese simple movimiento digital consagró el fin de una etapa laboral y el comienzo de un nuevo capítulo en sus vidas, donde el esfuerzo acumulado da paso al disfrute y la tranquilidad.
Aunque no pudieron estar en el acto, los otros tres trabajadores que también inician su retiro fueron recordados con cariño: Lorena Carazas, Lidia Vera y Pedro Mejía. Su legado de trabajo conjunto sigue presente en las estructuras y los logros que la universidad ha alcanzado a lo largo de estos años.