La participación peruana en competencias máster de alto nivel volvió a destacar en el atletismo sudamericano gracias al desempeño de Celestina Onofre Huamanchoque, quien obtuvo medallas de oro, plata y bronce en el XXII Sudamericano de Atletismo Máster de Pista y Campo 2025, realizado del 24 al 30 de noviembre en Santiago de Chile. El certamen reunió a representantes de todos los países sudamericanos, además de delegaciones invitadas como Estados Unidos, consolidándose como uno de los torneos más exigentes del calendario continental.
Detrás de ese resultado se encuentra una atleta con formación profesional fuera de las pistas. Celestina Onofre es egresada de la Escuela Profesional de Ingeniería de Industrias Alimentarias de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, condición que dialoga con una trayectoria deportiva construida en paralelo a la vida académica y laboral. Su desempeño en Santiago fue el punto más alto de una temporada marcada por la constancia y el retorno competitivo.
El torneo sudamericano cerró un año de participación sostenida en certámenes regionales y nacionales. En abril, la atleta compitió en el I Festival Internacional de Atletismo Máster 2025, realizado los días 26 y 27 en Arequipa, con presencia de delegaciones de Tacna, Moquegua y la región anfitriona, además de atletas invitados de Chile y otros países, donde también logró ubicarse en el podio.
A nivel nacional, formó parte del XXXVI Campeonato Nacional de Atletismo Máster, desarrollado del 15 al 17 de agosto en la ciudad de Tacna. El evento reunió a delegaciones de Lima, Trujillo, Arequipa, Moquegua y otras ciudades del país, junto a invitados internacionales. En ese escenario, Arequipa se consagró como campeón nacional de atletismo máster del Perú 2025, con aportes decisivos en medallas.
Con 55 años, Celestina combina su experiencia deportiva con una etapa laboral previa como técnico de laboratorio en su escuela profesional, lo que refuerza un perfil donde la disciplina académica y el entrenamiento convergen. Su vínculo con el atletismo se inició en la infancia, aunque debió interrumpirlo por motivos de estudio y trabajo.
Más allá de los resultados, la atleta asume su participación como una forma de promover estilos de vida saludables y de generar referentes positivos, especialmente en un contexto donde el deporte máster gana visibilidad. Su proyección se orienta a continuar compitiendo y a sostener un mensaje donde la constancia y el esfuerzo mantienen vigencia más allá de la edad.
