La culminación de dos programas de Responsabilidad Social Universitaria desarrollados en 2025 marca una de las líneas más visibles del trabajo socialmente responsable de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA), en un contexto en el que la vinculación entre universidad y comunidad se ha convertido en un eje clave para medir el impacto de la educación superior más allá del aula.
Autoridades universitarias, docentes y personal administrativo se dieron cita en el auditorio de la Facultad de Administración para reconocer a los más de 100 participantes de ambos programas impulsados por la casa agustina.
Durante su discurso, el rector, Dr. Hugo José Rojas Flores, sostuvo que las acciones desplegadas responden a una concepción de la universidad centrada en la persona, donde la estabilidad académica y laboral constituye una condición previa para sostener proyectos sociales con resultados medibles y continuidad en el tiempo.
“Ya en la recta final de nuestra gestión, se viene evaluando el trabajo, quizás silencioso y sin mucha publicidad, que para nosotros tiene como eje a la persona humana: alumnado, razón de ser de nuestra universidad, docentes y trabajadores administrativos”.
De igual forma, la máxima autoridad agustina reconoció el trabajo de la Unidad de Responsabilidad Social de la UNSA y de toda la comunidad universitaria en su conjunto por el apoyo brindado a los programas.
A su turno, la Dra. Sonia Mercedes Neves Murillo señaló que estas iniciativas reflejan una sensibilidad institucional frente a las poblaciones que concentran mayores niveles de vulnerabilidad, y remarcó que su ejecución se basa en criterios de calidad, eficiencia y respeto de los derechos de las personas involucradas.
Programas
Uno de los programas fue “Desarrollo de habilidades artísticas para adolescentes y jóvenes con discapacidad”, iniciativa que durante el año benefició a 60 participantes con discapacidad intelectual y visual. A través de la formación musical, el programa buscó fortalecer capacidades psicomotrices y sociales, además de ampliar las expectativas educativas y laborales de sus beneficiarios.
La clausura incluyó también el Programa de Empleabilidad para Grupos Vulnerables, orientado a 201 pobladores de la provincia de Arequipa, principalmente del distrito de Jacobo Hunter. Las capacitaciones en Computación e Informática Básica, Soldadura y Carpintería Metálica, y Electricidad Doméstica Básica estuvieron dirigidas a mejorar la empleabilidad de los participantes y reducir las brechas de acceso al mercado laboral.
La presencia de las autoridades universitarias en el cierre de estas iniciativas fue interpretada como una señal de continuidad de la política social universitaria, en un escenario donde la demanda por educación inclusiva y formación para el trabajo sigue creciendo en la región.
