Una investigación desarrollada con financiamiento de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA), comprobó que el uso de nanopartículas de óxido de zinc es eficiente para remover el arsénico residual presente en las aguas de la provincia de Islay.
El Ing. Raúl Gallegos Jara, docente del Programa de Ingeniería Química e investigador principal del proyecto, explicó que la idea de investigar el tema surgió al observar la presencia de alto contenido arsénico en el río Tambo, un metal pesado que podría generar cáncer en la población que consume esa agua.
Para la investigación utilizaron la técnica de adsorción en nanopartículas, que al ser partículas diminutas tienen una mayor capacidad de adsorción, es decir de atraer y retener en su superficie moléculas o iones de otro cuerpo, en este caso el arsénico.
Los investigadores decidieron utilizar nanopartículas de óxido de zinc ya que es un material semiconductor adsorbente, no obstante, previamente tuvieron que hacer un tratamiento químico de dopado al óxido de zinc. “Esto significa introducir átomos de otros compuestos como Hierro (Fe) y Erbio (Er) en la estructura de las nanopartículas y en ambos casos tuvimos éxito porque se produjeron dos cosas: la primera es aumentar la superficie de las nanopartículas y lo segundo y más importante es que se logró crear una distorsión en las mismas lo cual le permite tener una mayor capacidad reactiva y alcanzar eficiencias de hasta el 97% en la remoción lo cual es muy bueno”, expresó Gallegos Jara.
Se aplicaron cerca de 100 muestras, y en cada una de ellas se colocó diferentes dosis de nanopartículas, con un tiempo diferente en cada una de ellas. El objetivo fue encontrar cuál de las dosis es la que podría remover mayor cantidad de arsénico y la velocidad con la que lo harían.
El investigador agustino precisó que actualmente existen diversas técnicas para la remoción de arsénico, como la de osmosis inversa, intercambio iónico, entre otras; no obstante, dichas técnicas se usan para remover metales pesados en grandes caudales a diferencia de la técnica aplicada en su investigación que permite remover las cantidades residuales o pequeñas de arsénico y luego procesarlas como residuos peligrosos.
Finalmente acotó que tras obtener resultados favorables continúan con trabajos similares en diferentes tipos de agua. “Lo que buscamos es tener mayor eficiencia y remover en menor tiempo y con el menor costo posible”, sentenció.