Prevenir lesiones derivadas de malas posturas y elevar la calidad del desempeño en el ámbito laboral es el objetivo que impulsa a la Unidad de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA) al llevar adelante sesiones de «pausa activa» entre su fuerza laboral. En esta oportunidad, fueron los trabajadores administrativos del rectorado quienes dejaron momentáneamente sus escritorios, pantallas y documentos para sumergirse en una rutina de ejercicios pensados para hacer más llevadera su jornada cotidiana sin sacrificar su salud física ni mental.
A cargo de la jornada estuvo la licenciada en enfermería Irina Turkova, quien desveló cómo estas breves interrupciones no solo optimizan el rendimiento profesional, sino que también actúan como un escudo preventivo contra dolencias que afectan de forma creciente a los profesionales de oficina: desde trastornos posturales y artritis hasta problemas metabólicos como hipertensión o diabetes, además de infundir nueva energía en la rutina diaria.
«No hace falta abandonar el asiento ni invertir mucho tiempo: una o dos pausas por jornada laboral son suficientes, y se sustentan en movimientos específicos que nos ayudan a respirar hondo, recuperar la calma y corregir la postura que vamos perdiendo a medida que avanzan las horas de trabajo», destacó Turkova. Cada sesión, añadió, puede durar entre 5 y 10 minutos, un lapso aparentemente modesto que marca una diferencia notable en la salud y el ánimo de los empleados.
Para arraigar esta cultura del bienestar en todos los rincones de la casa agustina, la Unidad de Seguridad y Salud en el Trabajo recorre sistemáticamente las distintas áreas de la universidad, impartiendo clases demostrativas donde los trabajadores aprenden y ponen en práctica al instante los ejercicios que luego podrán incorporar a su día a día, transformando así los espacios de trabajo en auténticos refugios de cuidado corporal y equilibrio mental.