La responsabilidad social, no es una simple campaña de marketing ni una promesa vacía, la casa agustina pone sobre la mesa una herramienta contundente contra la brecha laboral a través del Programa de Empleabilidad para Grupos Vulnerables, y el plazo es ineludible. El 27 de marzo, es el último día para inscribirse en su programa de empleabilidad dirigido a personas de escasos recursos económicos, una propuesta que desafía los moldes tradicionales de capacitación al llevar oficios demandados directamente a las zonas más necesitadas de la Ciudad Blanca.
Mientras en múltiples latitudes los planes de inserción siguen atascados en trámites y debates teóricos, la UNSA ha apostado por la acción tangible: tres módulos prácticos – Soldadura Básica y Carpintería Metálica, Computación Informática Básica y Electricidad Doméstica Básica – diseñados no para adornar currículums, sino para dotar de competencias reales a personas que nunca tuvieron acceso a formación profesional. El único requisito: ser de escasos recursos económicos y carecer de estudios técnicos o universitarios, un filtro que apunta directamente a quienes más lo necesitan, sin rodeos ni complicaciones.
El proyecto se desarrollará en el distrito de Hunter, en el cruce de calle Madre de Dios con Pedro Diez Canseco, un punto estratégico pensado para acercar la oportunidad a quienes antes debían recorrer kilómetros tras una posibilidad que nunca llegaba. Los horarios, de lunes a viernes de 8:30 a 13:00 horas, se adaptan a actividades de subsistencia, y el costo cero incluye todo el material necesario. Para la Oficina Universitaria de Responsabilidad Social que dirige la iniciativa, se trata de una apuesta por reconstruir el tejido social desde la autonomía económica.
Para mayor detalle, los interesados pueden comunicarse al 923680208 o escribir al correo ours_psocial@unsa.edu.pe, la UNSA ha establecido un referente: ahora depende de quienes quieran dar el paso.