La investigación científica en Ciencia de los Materiales da un paso decisivo en el sur del país. Bajo la dirección del Dr. David Pacheco Salazar, el Laboratorio de Películas Delgadas y Nanomateriales de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA) se consolida como un centro de excelencia, especializado en la ingeniería de materia a escala invisible y sus aplicaciones para resolver grandes retos globales.
Con una trayectoria académica forjada entre Brasil y Alemania, el Dr. Pacheco lidera un equipo que tiene como misión principal investigar las propiedades de materiales nanoestructurados, evaluando su uso potencial como sensores de gases, agentes antibacterianos o incluso en tratamientos oncológicos, tal como demuestran los diversos proyectos financiados por entidades como FONDECYT y PROCIENCIA.
Tecnología de punta al servicio de la ciencia
La infraestructura del laboratorio permite trabajar desde lo más pequeño: desde dimensiones nanométricas hasta micras. Su actividad se centra en dos grandes pilares: la fabricación y la caracterización avanzada.
Mediante la técnica de Pulverización Catódica (Sputtering), el equipo es capaz de fabricar películas delgadas de metales y óxidos en capas complejas (monocapas, bicapas y tricapas). Paralelamente, ofrecen servicios de análisis de alto nivel que incluyen:
– Análisis Estructural: Empleando un difractómetro de rayos-X (DRX) para descifrar la estructura cristalina de cualquier sólido o polvo.
– Propiedades Magnéticas: Gracias a un Magnetómetro de Muestra Vibrante (VSM) que determina el comportamiento magnético de los materiales.
– Magnetorresistencia: Medición precisa de cómo varía la resistencia eléctrica ante campos magnéticos externos.
Investigación con impacto real
Lejos de ser una ciencia teórica, las líneas de investigación buscan trasladar estos descubrimientos a la sociedad. Actualmente, desarrollan proyectos enfocados en la hipertermia magnética para el tratamiento del cáncer, la creación de materiales con propiedades antibacterianas y la valorización de residuos orgánicos para crear empaques inteligentes, alineándose así con los objetivos de desarrollo sostenible y salud pública.
Este laboratorio no solo forma a nuevas generaciones de investigadores, sino que se posiciona como un socio estratégico para la industria y la ciencia, ofreciendo servicios especializados que ponen a la UNSA a la altura de los estándares internacionales.