La tibia noche y el límpido firmamento arequipeño se transformaron en el cómplice perfecto de una velada que vibró al ritmo del arte. El Centro Cultural universitario, enclavado en el corazón de la Ciudad Blanca, fue el escenario de una celebración doble: el Día Mundial del Arte y el 79 ° aniversario de la Unidad de Promoción de Arte, Cultura, Deporte y Recreación (UPACDR) de la casa agustina. Un evento que trasciende lo festivo para elevarse como un faro cultural en la región.
Pasadas las seis de la tarde, mientras los últimos rayos del sol teñían el cielo de ocres y púrpuras, unas 150 almas –entre autoridades universitarias y ediles, y un público entregado– se congregaron para sumergirse en un torbellino de expresiones artísticas. El Teatro Experimental de la UNSA (TEUNSA) deslumbró con «Bajo el pincel», una obra que capturó la esencia de la creación, mientras la Tuna Agustina llenó el aire de melodías y el Ballet Folklórico cautivó con la gracia de sus danzas, desde el Montonero Arequipeño hasta la vivacidad del Wititi y el Vals.
El Ps. Berly Zúñiga Carpio, jefe de la UPACDR, dio la bienvenida con palabras que resonaron con orgullo y convicción. Destacó el papel fundamental de su unidad como crisol del arte y la cultura universitaria, cuya influencia se irradia a toda la comunidad arequipeña y peruana. Un compromiso que, a lo largo de casi ocho décadas, ha permitido que el arte de Arequipa traspase fronteras y llegue a cada rincón del país.
La Lic. Tania Passiuri Adriazola, jefa de la Unidad de Promoción y Desarrollo Cultural, reforzó este mensaje, enfatizando la trascendencia de fomentar las disciplinas artísticas entre los estudiantes. La UPACDR, en sus 79 años, se ha consolidado como un pilar en la formación integral, cultivando no solo talentos, sino también valores esenciales como la disciplina, el trabajo en equipo y una profunda sensibilidad social. Es un espacio donde la creatividad se desborda en talleres de danza, música, teatro, artes plásticas y fotografía, forjando individuos íntegros.
La velada no solo fue un escaparate de talento, sino también un acto de reconocimiento. Alumnos con trayectorias impecables en el TEUNSA, la Tuna Universitaria y el Ballet Folklórico recibieron merecidas distinciones. Cynthia Annily Salhua Cjuro y Luz Doris Paye Atencio fueron honradas por su crecimiento actoral, mientras Rafael Toledo Dávila y Miguel Carcausto Choquepata, por su compromiso con la Tuna. Asimismo, instructores como Jesús Nolberto Castro Valderrama y Karina Alizon Valencia Chura fueron aplaudidos por su invaluable labor. En el caso del Ballet Folklórico, fueron distinguidos, Sofía Medina y Emerson Chambi.
La subgerenta de Educación y Cultura de la comuna provincial, Ana María Carrazco Ventocilla, selló la noche con un mensaje de aprecio, elogiando la iniciativa de la UNSA por inculcar en la juventud arequipeña la práctica del arte. Este evento, más allá de la celebración, reafirma que la cultura es un motor de desarrollo, una herramienta poderosa para construir una sociedad más sensible, creativa y consciente de su rica herencia.