En un escenario lleno de luces, sombras y pura emoción, la Unidad de Promoción de Arte, Cultura, Deporte y Recreación (UPACDR) celebró el Día del Padre con una velada artística que combinó talento, identidad y gratitud. El encuentro tuvo lugar en el Paraninfo de la casa superior de estudios agustina, como un espacio pensado para rendir homenaje a los padres de toda la comunidad universitaria.
La jornada arrancó con una propuesta para la reflexión: el Teatro Experimental de la UNSA presentó Esperando a Godot, una obra que invita a mirar la condición humana, la esperanza y el valor de los vínculos. Su puesta en escena conectó con el público y marcó un inicio profundo para la celebración.
Después, el Ballet Folklórico de la UNSA tomó la escena con un recorrido por las raíces culturales. Desde un vals elegante hasta el Wititi -declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad-, pasando por ritmos negros y la clásica marinera arequipeña, llenaron el ambiente de color, energía y tradición, recibiendo amenos aplausos.
El cierre musical estuvo a cargo de la Tuna Universitaria San Agustín. Con temas nacionales e internacionales, y un bloque especial dedicado a la música de la región, lograron que todos cantaran y compartieran un clima festivo, cercano y lleno de identidad.
Como momento central, se entregó un reconocimiento especial a los padres que forman parte de la UPACDR —directivos, jefes y líderes de los elencos— destacando su doble labor: la entrega en sus familias y su compromiso constante con el desarrollo cultural de la universidad. Con esta actividad, la UPACDR reafirma su misión: crear espacios de encuentro que fortalezcan los lazos humanos, la tradición y el reconocimiento a quienes cumplen el valioso rol de ser padre.