La investigación que busca desarrollar una alternativa de bajo costo para descontaminar ríos mediante humedales artificiales alcanzó un nuevo avance. Investigadores de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA) y la Colorado School of Mines (Estados Unidos) lograron identificar las especies de diatomeas y los materiales donde estas microalgas se desarrollan con mayor eficiencia, un paso clave antes de iniciar las pruebas para remover arsénico y otros contaminantes presentes en las aguas de la región.
El proyecto «Humedales artificiales a base de diatomeas para tratar agua de ríos con aplicaciones de riego en la región Arequipa», liderado por el Dr. Lino Morales Paredes y el Dr. Josh Sharp, ingresó a su segunda fase experimental. Actualmente cuenta con tres humedales instalados en el campus de Ingenierías, donde se trabaja con agua del río Chili para evaluar el comportamiento de diatomeas nativas en condiciones similares a las que encontrarán posteriormente en el río Tambo.
Morales explicó que durante el primer año de trabajo se evaluó el crecimiento de las diatomeas sobre distintos materiales como sillar, piedra laja, piedra de mar, mayólica, vidrio, plástico y fibra de vidrio. Como resultado, el equipo logró determinar cuáles son las superficies más adecuadas para la reproducción de estos microorganismos e identificar dos especies que presentan el mayor desarrollo. «Ahora estamos midiendo parámetros como fosfatos, nitratos y sílice para conocer cómo se alimentan estas diatomeas y preparar la siguiente etapa del proyecto», señaló.
El investigador precisó que, una vez alcanzada la biomasa necesaria, comenzarán los ensayos con aguas contaminadas para evaluar la capacidad de las microalgas de retener arsénico y otros metales pesados. La siguiente fase contempla realizar pruebas directamente en el río Tambo, con el objetivo de validar la tecnología en condiciones reales.
La investigación reúne especialistas de ambas universidades, entre ellos Giuliana Romero Mariscal, Armando Arenazas Rodríguez, César Ranilla Falcón y Lucía Suni Torres, por parte de la UNSA, además del hidrólogo Pablo García-Chevesich, de Colorado School of Mines. Como parte del intercambio científico, investigadores estadounidenses visitaron Arequipa para entregar reactivos especializados y desarrollar nuevas pruebas de monitoreo, mientras que el equipo peruano viajará en octubre a California para conocer sistemas de humedales aplicados al tratamiento de aguas residuales a gran escala.
Para el investigador Josh Sharp, el trabajo conjunto demuestra el valor de la cooperación internacional frente a un problema compartido. «Estamos tratando de entender los límites de las soluciones basadas en la naturaleza para resolver los desafíos de los recursos hídricos. Es un trabajo que debemos desarrollar conjuntamente entre Arequipa y Colorado», indicó.
Sharp explicó que el sistema aún se encuentra en etapa piloto y que los ensayos permitirán comprobar si las diatomeas nativas del sur del Perú ofrecen resultados similares a los obtenidos en Estados Unidos. De confirmarse esa eficiencia, la tecnología podría aplicarse para remover metales pesados, nutrientes, contaminantes emergentes, microplásticos y residuos farmacéuticos presentes en cuerpos de agua.
Al concluir el proyecto, los investigadores esperan contar con criterios de diseño, estimaciones de costos y capacidad de tratamiento que permitan plantear la construcción de humedales artificiales para la remediación de ríos en la región. La propuesta apuesta por una solución basada en procesos naturales que reduce el uso de energía, reactivos químicos y costos de operación, convirtiéndose en una alternativa sostenible para enfrentar la contaminación hídrica.