Con esta doble convicción expresada por las autoridades, la Facultad de Ciencias Contables y Financieras celebró su LXXXIV aniversario en su auditorio institucional. El decano Dr. Ronald Cuba Carpio expuso con claridad el sentido que hoy da identidad a su facultad: «somos cuna porque creamos facultades». Recordó que de sus orígenes surgieron primero la Facultad de Economía y luego la de Administración; hoy la conforman las escuelas de Contabilidad y Finanzas, y confió que esta última también crecerá por su propio camino.
Tras dos años y medio de gestión, comprometió respaldo total a las nuevas autoridades bajo el principio de que “las elecciones terminaron y ahora corresponde hacer lo justo y lo correcto”. Destacó el apoyo de las dependencias administrativas y convenios con entidades nacionales e internacionales; informó que tres propuestas estudiantiles y tres investigaciones docentes viajarán a mediados de setiembre para su difusión. Enfatizó con gratitud que, “sin el personal administrativo no haríamos nada”, y cerró pidiendo que los docentes sean verdaderos maestros de vida y que los estudiantes cultiven sed de conocimiento con humildad.
El rector Dr. Richar Paredes Orue al momento de su discurso, hizo suyo el llamado humano que recorrió el evento, para convertirlo en línea de gobierno institucional: “la prioridad de nuestra gestión son ustedes, los estudiantes”. Se comprometió a acompañarlos con paciencia, a repetir las explicaciones cuantas veces sea necesario, incluso en los pasillos, y a trabajar para que egresen, “no solo como excelentes profesionales, sino como buenas personas”.
Coincidió plenamente con el planteamiento del Discurso de Orden respecto a que “debe predominar la calidad humana sobre la frialdad de las pantallas”: la tecnología es herramienta, nunca sustitución de la ética y el criterio propio. Agradeció y acogió el ofrecimiento de apoyo del decano Cuba Carpio, y definió los tres pilares de su gestión: buena voluntad, transparencia y amor por la universidad. Citó el ejemplo del Dr. Carlos Guillermo Gibson Moller como luz que guía hacia la excelencia, y aseguró mantener las puertas abiertas de su oficina desde temprano hasta tarde, porque “hay que conocer cada rincón de esta casa”.
La ceremonia reunió al rector Dr. Richar Paredes Orue, el vicerrector académico Dr. Vladimir Rosas Meneses, el vicerrector de investigación Dr. Bernardo De la Gala Velásquez, y el decano Cuba Carpio, junto a directivos, docentes, estudiantes y personal administrativo. Tras la lectura del acta fundacional por la Mag. Ysolina Berroa Atencio -que trazó el camino desde la sección de Banca y Comercio de 1943 hasta su actual denominación en 2008- quedó al descubierto la huella de una historia en constante transformación.
Por su parte, la representante estudiantil Raquel Quispe Mamani invitó a aprovechar cada instancia universitaria sin esperar el momento perfecto para empezar; recordó que una nota no define a una persona ni su historia, y pidió comprensión entre quienes conviven en las aulas, pues cada uno carga circunstancias que no siempre se ven. El Dr. Jesús Téllez Espinoza, en su Discurso de Orden, calificó a los profesionales de la facultad como “motor y brújula de empresas y pilar del Estado”; repasó el paso del registro manual a la era digital y advirtió que la inteligencia artificial alivia tareas mas no reemplaza la conciencia ni el juicio humano: “el mañana depende de nuestras mentes, no de una computadora”.
Quedaron así unidos en una sola voz los mensajes que dan nombre a esta efeméride: una facultad que da origen y crece, y una universidad que acompaña y humaniza. Ochenta y cuatros años después y desde sus orígenes, la promesa quedó firmada: que las nuevas generaciones reciban herencia y calidez, conocimiento y cercanía.