La casa superior de estudios agustina transformó el Día Mundial para la Prevención del Suicidio que se celebra hoy, en una jornada de voz compartida. Lejos de quedarse en un acto protocolar, la institución abrió espacios para que la comunidad escriba, dialogue y se comprometa: el mural interactivo en el Área de Sociales y la jornada de sensibilización en el comedor universitario demostraron que la prevención comienza cuando alguien se atreve a preguntar, a escuchar y a acompañar.
“Sumémonos. Dejemos nuestros mensajes. Alguien lo puede estar necesitando”, expresó con voz firme Laddy Ramos Calderón, encargada del “Voluntariado agustino”, quien lideró las iniciativas. En el mural instalado desde las 8:00 horas en la puerta de ingreso del Área de Sociales, cientos de estudiantes plasmaron frases de aliento, reflexión y esperanza bajo el lema “Un mensaje que quisiera que alguien escuche hoy”. No fue solo fueron notas sobre un muro: fue el inicio de un diálogo que muchos esperaban.
De igual forma se desarrolló, en este marco una feria informativa para abordar temas de salud mental y en general para abordar el bienestar de la comunidad agustina.
Por la tarde, a las 12:30 horas, la propuesta se trasladó al “comedor universitario” con la actividad “Pregunta – Escucha – Acompaña – Orienta». Allí se explicó que la ayuda no requiere títulos para empezar: basta con no juzgar, con estar presente, con guiar a quien lo necesita hacia los profesionales. “Si alguien tiene pensamientos suicidas, ¿qué hacer? Primeramente escucharlo y no juzgarlo”, señaló Ramos Calderón. “Simplemente con eso podemos salvar muchas vidas”.
El trabajo no termina hoy. La Oficina de Responsabilidad Social proyecta replicar la experiencia la próxima semana en las áreas de Ingenierías y posteriormente en Biomédicas, llevando el mensaje a cada rincón de la universidad. La activación contó con el protagonismo del propio estudiantado: los integrantes del voluntariado, jóvenes que se convierten en pares cercanos y confiables, lograron acercar temas que a menudo quedan en silencio.
“No están solos, chicos”, fue el mensaje central que resonó hoy. La UNSA recuerda que en cada área existe un departamento médico con atención psicológica gratuita, además del Centro de Salud Comunitario. “La universidad siempre está preocupada por ustedes”, concluyó.