El Laboratorio de Investigación en Biotecnología Ambiental, Biominería y Bioensayos Ecotoxicológicos (Lab-Biotbec) conmemoró su VII aniversario con una trayectoria marcada por el desarrollo de proyectos científicos, la participación de investigadores extranjeros y la incorporación de estudiantes de Biología a actividades de investigación desde los primeros años de formación, dentro de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA).
Durante estos siete años, el laboratorio se consolidó como un espacio dedicado a la generación de conocimiento frente a problemáticas ambientales, industriales y energéticas. El coordinador del Lab-Biotbec, Dr. Antonio Mateo Lazarte Rivera, señaló que cada proyecto representa la posibilidad de identificar una problemática, plantear alternativas de solución y contribuir posteriormente con la sociedad arequipeña.
La investigación que desarrolla el laboratorio también se articula con investigadores de otros países. Lazarte Rivera explicó que los proyectos impulsados mediante iniciativas de investigación de la UNSA y vinculados al sector minero contemplan la participación de co-investigadores extranjeros, de acuerdo con las características de cada estudio. Los proyectos desarrollados cuentan con diferentes niveles de financiamiento y algunos docentes han obtenido recursos a través de convocatorias de ProCiencia del Concytec.
Como parte de esta cooperación científica, el laboratorio recibió recientemente al Dr. Michael Hanford, investigador y fisiólogo vegetal de origen inglés, quien participa como colaborador y co-investigador en un proyecto relacionado con Arabidopsis thaliana. Durante su visita conoció los avances alcanzados y las actividades desarrolladas para cumplir los objetivos de la investigación.
La formación de nuevos investigadores constituye otro de los componentes desarrollados por el Lab-Biotbec. En sus ambientes se impulsó un semillero integrado por estudiantes de la Escuela Profesional de Biología, quienes participan en trabajos de investigación desde el primer año de su formación. Para el coordinador, esta experiencia permite acercar tempranamente a los estudiantes a la investigación y al trabajo con equipamiento especializado.
El crecimiento de las actividades científicas también ha generado nuevas necesidades de infraestructura. Lazarte Rivera explicó que los actuales ambientes resultan reducidos para el equipamiento con el que cuenta el laboratorio, incluidos equipos mayores cuyo valor puede alcanzar aproximadamente los 800 mil soles. La universidad proyecta el traslado del laboratorio a nuevos ambientes en el área de Biomédicas, proceso que permitirá atender sus necesidades de expansión.
A siete años de su creación, el Lab-Biotbec proyecta una nueva etapa de desarrollo. El coordinador informó que existe un reglamento para solicitar la conversión del laboratorio en un instituto de investigación, con el propósito de consolidar la experiencia acumulada y continuar generando proyectos científicos desde la UNSA. “Cualquier investigación vale la pena apostar”, sostuvo Lazarte Rivera, al destacar que el objetivo final es que el conocimiento generado pueda aportar soluciones a problemas de la sociedad arequipeña.
