Los programas de estudios de Educación Inicial y Educación Primaria de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA) obtuvieron una acreditación internacional por cinco años, otorgada por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) de México. El reconocimiento comprende el periodo de agosto de 2026 a septiembre de 2031, tras un proceso de autoevaluación y evaluación externa.
La acreditación se concedió luego de la revisión de ambos programas y de una visita presencial de pares académicos a la Facultad de Ciencias de la Educación. La evaluación consideró aspectos de la formación, la actualización curricular, el acompañamiento a los estudiantes y la vinculación con el entorno.
En Educación Primaria, los evaluadores destacaron la actualización del plan de estudios y la participación de docentes, estudiantes, egresados y empleadores en su desarrollo. El informe también consignó un índice de egreso del 100 % y una empleabilidad del 94 % durante el primer año después de la graduación. La formación incorpora los idiomas quechua, inglés y portugués, además de tutorías, plataformas digitales y prácticas pedagógicas.
En Educación Inicial, que cumple 62 años de trayectoria, se reportó un índice de egreso del 100 % y una empleabilidad del 87 %. La evaluación también resaltó la especialización del cuerpo docente: el 80 % del núcleo de la disciplina cuenta con grado de doctor. Entre las iniciativas de responsabilidad social del programa figuran la Biblioteca Itinerante, las acciones comunitarias de prevención de la anemia infantil y el proyecto «Explorando el mundo sin pantallas», distinguido por el Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación Peruana (FONDEP).
Ambos programas cuentan con certificaciones modulares intermedias vinculadas con su campo profesional. Educación Primaria ofrece una certificación como auxiliar en educación, mientras que Educación Inicial brinda formación como acompañante en atención temprana y desarrollo infantil. Estas alternativas complementan la preparación académica de los estudiantes.
Como parte del proceso, la facultad deberá considerar las recomendaciones y oportunidades de mejora identificadas por los evaluadores para fortalecer sus planes de trabajo en áreas como infraestructura, investigación e internacionalización. La acreditación reconoce el cumplimiento de los criterios evaluados y establece una base para continuar con la mejora de ambos programas.
