El ingeniero Héctor Gelber Bolaños Sosa, administrador del Centro de Investigación y Laboratorio de Metalurgia Extractiva (CILME) de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa (UNSA), dio a conocer los detalles del VII programa de entrenamiento 2026-1 que arrancó en enero. La iniciativa, que se extenderá por 3 meses y medio con un total aproximado de 450 horas de formación, se desarrollará hasta mediados de abril, concentrando esfuerzos en prácticas aplicadas al sector minero.
Actualmente, el curso cuenta con 75 participantes, de los cuales el 15% proviene de otras universidades de Puno, Cusco y Tacna, además de estudiantes del Instituto Honorio Delgado, de las carreras de metalurgia, química, materiales y minas. Los asistentes incluyen a pequeños mineros, trabajadores del sector y alumnos de tercer o cuarto año universitario de la casa agustina, quienes deben contar con formación previa en procedimientos, fundamentos y cálculos de plantas metalúrgicas, ya que el programa no incluye clases teóricas.
El plan formativo integra 100 sesiones de laboratorio dedicadas al uso y desarrollo de plantas mineras, experimentos y rutinas industriales. La otra mitad del entrenamiento se centra en la operación de una planta concentradora de mineral con capacidad de 150 kilos por hora, donde se aplican 30 procesos metalúrgicos entre los que destacan la cianuración, granulometría, recuperación de oro y plata, y molienda. La organización replica la estructura de grandes empresas mineras, con roles como superintendentes, supervisores, responsables de seguridad y analistas de datos; durante la primera semana, los participantes son evaluados en desempeño y liderazgo para ser rotados en los distintos puestos.
Paralelamente a los cursos de formación, la unidad de extracción del CILME atiende a 153 clientes a los que realiza pruebas metalúrgicas bajo supervisión técnica. El centro trabaja con estándares de INACAL y está en proceso de certificación bajo la norma ISO 9001, además de implementar sistemas de gestión de residuos sólidos. Al finalizar cada ciclo formativo, un 15% de los estudiantes logra obtener empleo en medianas y pequeñas empresas del sector minero, mientras que quienes acceden a becas en gran minería incluyen los cursos del CILME como referencia en sus solicitudes.
Desde su reapertura en 2020, el centro ha mantenido cero accidentes y cero incidentes, un logro que demuestra la eficacia de su modelo de gestión de seguridad y que ha motivado visitas de profesionales de universidades interesados en replicar la estrategia. Con una plantilla compuesta por 1 administrativo, 3 técnicos y 1 conserje de limpieza, el CILME cuenta con 34 laboratorios equipados para desarrollar actividades de formación e investigación.
A lo largo de los últimos 4 años, el programa ha capacitado a más de 400 egresados, con una media anual de 100 participantes. Además, cuenta con un programa de investigadores junior, cuyos trabajos aplicados en la industria han sido publicados en revistas indexadas. En total, el centro ha registrado 1600 participaciones en todas sus actividades, incluyendo cursos cortos y proyectos de investigación.