Con fervor palpable, la comunidad agustina se reunió en Templo de San Agustín para una misa solemne en honor a la casa superior de estudios. Más de 300 personas se congregaron en oración, en un acto que fusionó la fe arraigada en el Señor de los Milagros con el espíritu académico de la casa de estudios.
El Santuario Arquidiocesano del Señor de los Milagros, desde su sede parroquial “Del Sagrario”, extendió la invitación a esta emotiva ceremonia. El padre Koan Li Vásquez Rosales, custodio del templo y guía espiritual, ofició la misa, en el marco de las festividades del mes del Cristo Morado, tradición sentida en la región y todo el país.
El Dr. Henry Polanco, vicerrector de investigación -en representación del rector, Dr. Hugo Rojas Flores-, y la Dra. Ruth Maritza Chirinos Lazo, junto a decanos y personal administrativo, se unieron a la feligresía. Su presencia simbolizó el compromiso de la institución con los valores espirituales y la formación integral de sus estudiantes.
El padre Vásquez, en su mensaje, instó a resistir la tentación de los placeres efímeros y a cultivar la espiritualidad. Subrayó la misión crucial de la universidad en la formación de profesionales imbuidos de valores morales, guiados por las enseñanzas de Cristo, para construir una sociedad más justa y humana.
La eucaristía, impregnada de incienso y devoción, culminó pasadas las 11:00 de la mañana, dejando una huella imborrable en los corazones. La imagen del Cristo Morado y la figura de San Agustín, patrono de la UNSA, se alzaron como símbolos de esperanza y guía en el camino de la fe y el conocimiento.